Castillo de origen musulmán
Es de considerar el origen del castillo consecuencia de la invasión musulmana con fines de protección del territorio durante los siglos X, XI y XII.
Los acontecimientos históricos
La invasión de la Península por el mundo musulmán, el enfrentamiento al mundo cristiano y su consolidación en la zona de los llanos del sur del área pirenaica se concreta en construcciones militares para la defensa; finales del siglo IX -muralla de Huesca- y siglo X “... en 1495 censaba 15 fuegos –solo musulmanes-“(A. Ubieto).
"El castillo de Novales..., poco después de ser arrancado del poder sarraceno...” “...Novales, Huerto y Pueyo de Fañanás –- tres lugares muy cercanos – poseían trece familias cada uno de moriscos... Estas gentes de religión musulmana, eran los últimos testimonios que quedaban de la rica y floreciente presencia islámica en las tierras del Somontano oscense. Este grupo de campesinos musulmanes pasarían a dominio cristiano en los últimos años del siglo XI”.
“Durante toda la Edad Media tuvo mayoría de población morisca”. En su trama urbana se aprecia influencias de las ciudades musulmanas “... con su trazado moruno en algunas vías”. La estructura urbana es árabe – en 1611 todavía se contaba en el lugar trece casas de moriscos – y se divide en dos planos bien diferenciados: el bajo, en torno a la plaza del Ayuntamiento, rectangular y llana, y el alto, en torno al castillo y la iglesia”
Las fortificaciones musulmanas tipo
De prolífica implantación en la provincia con carácter defensivo y control “... situadas al sur de las sierras Exteriores...
” Para su emplazamiento “en general buscaron asiento sólido en potentes bancos de arenisca que elevaban los castros ligeramente sobre el entorno inmediato. Como harán los cristianos del norte, los musulmanes articulan sus fortificaciones con recinto y torres rectangulares, a veces brevemente denotadas del muro, como ocurre en Alberuela de Tubo. En el caso de torres exentas defienden pequeñas entidades o fueron trabas para el avance cristiano.”
El castillo de Novales
“El castro inicial, seguramente musulmán pues todavía mantenía estructuras de tapial en el siglo XV, pudo estar agarrado al banco arenoso donde se asienta el lienzo de la puerta actual...”
Su emplazamiento buscó asiento sólido sobre macizo de roca arenisca fácilmente defendible y con dominio sobre el entorno constituyendo sistema defensivo repetido en Huerto y Castejón de Monegros entre otros.
Restos románicos del siglo XII
Son restos de edificaciones originales, constituidas tradicionalmente por iglesia y castillo formando conjunto, absorbidos habitualmente por el resto de la trama urbana, conservados parcialmente entre transformaciones y adiciones y que, en lo referente al castillo, han perdurado los siguientes:
El recinto original
“La fortaleza medieval debió tener el mismo o muy parecido contorno poligonal que ahora contemplamos, bastante irregular por cierto. Ha quedado de este siglo XII el aljibe y la sala sótano de levante”.
Constituido por patio de armas central entre la prominencia rocosa al norte y edificación sobre sótano sobre mogote al sur y entre la edificación con sótano al este y muralla con torre al oeste. Sensiblemente horizontal con declive hacia el acceso en zona septentrional.
El aljibe
Junto al acceso del recinto y derecha entrando, adosado a pie de talud de la emersión rocosa, muestra vestigios de su trazado desfigurado por la intromisión de obra civil ahora demolida, muy derruido y riesgo de desplome de los restos aún conservados.
Es de planta rectangular de aproximadamente 4,20 m X 2,40 m en planta y supuestamente 3,20 m de altura hasta el cenit de la bóveda continua de medio punto.
Revestido el interior con capa de mortero de impermeabilización de color rojizo al uso de la época, probablemente a base de arcilla con cenizas, como en el ejemplo de las cisternas de Loarre.
Gran nave de levante
Al este del recinto, situada bajo rasante del patio de armas y constituyendo semisótano sobre la depresión topográfica de levante, incrustada en el macizo rocoso hasta la mitad de su altura en la mayor parte de su perímetro.
Es de importantes dimensiones 20,25 X 6,50 en planta en el primer tramo abovedado en arco de medio punto, prolongándose hasta los 29 m de longitud con techumbre de madera entre arcos fajones de igual dimensión que la bóveda anterior pero formando quiebro en su trazado en planta en el segundo, éste no ocupa todo el ancho principal y posee entramado intermedio a modo de entreplanta. Su altura de conjunto es de 5,90 m capaz de albergar un doble nivel de planta como en el tramo segundo antedicho o como en la fortaleza de Huerto.
La variación del trazado de la nave es por acomodación a la topografía de la vertiente al este, alineando de igual manera al asentamiento de la iglesia.
La justificación al cambio del sistema de cubrición en los dos tramos de la nave, así como la inserción de un espolón que ocupa el 50% de la superficie del segundo tramo diferenciado y hasta solo media altura requiere un análisis pormenorizado y detenido que no se alcanza en este momento pero que deberá clarificarse en su momento. Puede resultar el fundamento del torreón lateral señalado en el texto de A. Cabañas Boyano “... la puerta estaba defendida por un torreón lateral” refiriéndose a la puerta de acceso al norte del recinto.
Difícil es entender las dimensiones en altura de la estancia, capaz de albergar un doble nivel como en el tramo segundo antedicho o como en la fortaleza de Huerto, en ésta con perforaciones de apoyo a cota intermedia. Dicho apoyo pudo producirse en el saliente continuo de la roca pero la posición de las ventanas lo contraindican. Salvar el desnivel hasta el patio de armas resultando un aceptable aprovechamiento bajo tierra hacía innecesario excavar tanto volumen de roca con sus medios disponibles.
Las reformas del siglo XV
Las diversas construcciones de la fortaleza se adaptaron al basamento de arenisca. Tal como está, la configura un patio al aire libre rodeado de murallas, una torre al oeste y el cuerpo edificado al este, más otro que había al sur; la puerta se encauzó al norte”.
El tramo norte
“En primer término parece más antiguo el paredón norte, el de la puerta, afianzado sobre un talud muy acusado. El corazón del muro lo rellena argamasa mezclada con grava y cantos, y el tapiz externo es de sillares diferentes porque distinta es su procedencia”.
Este tramo debió sufrir transformaciones con reutilización de sus materiales: “Los sillares se colocaron unos a soga y otros a tizón, pero dentro de esta disposición los módulos son cambiantes, no hay una medida estándar aproximada. Por otro lado es imprescindible que nos fijemos en sus caras, unas lisas, otras almohadilladas al gusto musulmán y la mayoría también almohadilladas pero rasgando el bulto central cuatro canales rehundidos, excepcionalmente dos o tres... El motivo se encuentra también en los sillares del talud dando homogeneidad temporal al lienzo.” El mismo autor descarta su utilización como marca de posición del sillar y es por lo que es previsible su reutilización en obras de reforma dado que no se observa un orden determinado pero utilizando material recuperado.
Las reformas de muralla del lienzo con basamento ataluzado al norte parecen anteriores al resto “El muro puede datarse en el siglo XV, antes de 1451, cuando Luís de Santángel se obliga a terminar una torre de piedra.”
La falta de trabazón de paramentos evidencia que los mampuestos de la torre se adosaron a muro existente y no de otra manera – en la restauración de noviembre de 1998 se observa el mortero de sus fábricas aplastado a paramento vertical existente – y sobre ésta el tramo contiguo al norte, no de forma simultánea. Así pues hubo muralla anterior a la torre sobre la que se adosó la misma. Es por lo que sus plantas inferiores no estaban abiertas al patio al uso tradicional pero sí el resto, una vez rebasados los elementos existentes.
La mayoría de autores datan la torre y lienzo contiguo del siglo XV basados en la documentación localizada de Federico Balaguer (Cristóbal Guitart, Hermanos Naval Más, Buesa Conde...). No obstante, Adolfo Castán fundamenta la construcción de la torre y el lienzo contiguo en el siglo XVI “es pues tardío” situándolo en “
Las obras del siglo XVI
El lienzo contiguo al norte de la torre y la propia torre los sitúa el autor A. Castán en época tardía y es por lo que los data en el siglo XVI, basado en que “Este talud engloba entre su argamasa cascos de teja y al menos un bloque de yeso reutilizado como relleno”. “El lienzo monta sobre talud reclinado que tapa sillares antiguos destinados a reforzar la base rocosa”. La torre es de planta sensiblemente trapezoidal, próxima a rectangular apoyada a muralla existente al menos en sus dos primeros niveles resultando abierta al patio interior en los últimos una vez rebasado la construcción existente.
“Los sillares del lienzo y los de la torre son de fábrica especial pues incluyen huequecillos laterales para poder ser elevados con máquina. Este tipo de piezas aparece en la torre de Conchel, torre almohade de Albalate de Cinca, ermita de los santos Fabián y San Sebastián de Castejón de Monegros, puente de la Albarda en Alquézar y puente de Orrit – Arén –. Por sus aspectos formales hemos fechado estos monumentos en el siglo XVI”.
El relleno ataluzado en el frente del macizo de roca visto por el interior del patio de armas, adosado a la muralla y salvando el aljibe, al estilo del recalce en el exterior, es posterior pues obstruye parcialmente el frente de una de las saeteras del lienzo principal y lo hace inutilizable. En este periodo puede localizarse igualmente el paño de muralla al norte que contiene la actual puerta de acceso al recinto adovelada en arcada y con escudo en relieve y erosionado mostrando únicamente la forma por lo que no se aprecian inscripciones.
Las obras de los siglos XVI y XVII
“Por los materiales utilizados y aspectos compositivos de los vanos el inmueble de la cortina este y el que hubo al sur pertenecen a los siglos XVI-XVII”.
La primera, la de levante, ocupa la planta sobre la gran nave medieval, originalmente entre torreones en sus extremos a juzgar por los restos que aún se adivinan, el primero al norte al menos hasta el arranque de la cubierta actual y el segundo al sur, según resalte por el interior en muro de mayor espesor en sala actual planta a nivel de patio. Su posición y entre sí fue ocupada por la nueva edificación que tratamos de determinar. De muros de espesor importante con sillería y huecos bien perfilados por ambos lados y disposición ordenada al ritmo regular de la época, resto alterado por inclusión de nuevos huecos y regular o mal conservados en lo referente al lienzo exterior. La pared opuesta sobre el patio de armas está más alterada por diferentes tipos de construcción, aparejos y materiales entre refuerzos de sillares en cremallera. Como garantía de estabilidad, es en esta época cuando se adosa una segunda pared por el exterior a modo de recalce y contrafuerte continuo e inclinado en la base de la fachada de levante. También se abre la puerta del semisótano al este.
La segunda en el frente sur tubo el mismo tratamiento al exterior que la anterior del este pero fue reemplazada conservando tras la reforma los muros del sótano y el lateral oeste, ambos de sillería y hasta la misma cota que aquel – existen llaves de conexión de paramentos con la edificación al este y en la foto retrospectiva se observa el muro de sillería al oeste, éste demolido en 1980 –. De lo que queda a nivel de sótano se aprecian aspectos compositivos de los vanos pertenecientes a los siglos XVI-XVII. La obra fue sustituida y desarrollada en dos plantas sobre el sótano con materiales ordinarios. De aspecto fiero y desordenado por las sucesivas intervenciones, legó a estar en ruinas y fue demolido – 1980 – conservando los muros del nivel de semisótano.
Las otras construcciones
Son intervenciones puntuales y reducidas sobre las que se desconocen datos de su ejecución.
El pozo
Es la más relevante de las que se incluyen en este apartado por su singularidad: perforación vertical de 27 metros de profundidad medidos hasta cota de escombros bajo nivel del agua, éste a 24,50 metros, ambos desde rasante del patio de armas, sección circular de 1 metro de diámetro, excavado entre bancadas de roca arenisca alternados con gruesos probablemente dominantes de arcilla compacta – salagón – de paredes totalmente revestidas con sillares cóncavos de 60 x 40 y 20 cm. de espesor.
Se encuentra en perfecto estado de conservación en todo su desarrollo por la calidad de la composición metamorfizada de los mampuestos sentados con mortero y por la adecuada y permanente ventilación de su recinto.
Actualmente se ha demolido el caseto de protección de planta cuadrada y paramentos de ladrillo cerámico doble hueco de canto formando tabicón prolongado en cuatro vertientes geométricamente regulares – pirámide de base cuadrada de 1,30 m de lado –. Estaba adosado a edificación recientemente demolida de la que aún se conserva una columna decorada probablemente recuperada y reutilizada.
Se desconocen datos cronológicos pero C. Blázquez lo describe “... de veintisiete metros de profundidad, nivel del río Guatizalema, perforado a través de roca viva de salagón”. Lo califica de “... sorprendente entre los existentes en Aragón”.
El suplemento de planta sobre edificación principal al este
Sin datos cronológicos, se comprueba a través de fotografías retrospectivas, la adición de nueva planta con carácter de aprovechamiento bajo cubierta en toda la longitud de la edificación del frente este y que en su extremo norte aprovecha paramentos singulares de sillería que deben ser restos de torreón. Tanto F. Balaguer como C. Guitart Aparicio aluden a la existencia de otras torres. La disposición extraña de la planta sótano en este punto, el cambio de ordenación de su trazado y del sistema de construcción tal vez suplementada, junto a los restos de la coronación del edificio, pueden esclarecer la problemática de su realización y que convendrá abordar con precisión.
La demolición parcial de la última planta en la década de los ochenta se produjo hasta la imposta o cambio de construcción en el frente sur, escasamente retranqueada y materiales pobres, por lo que la edificación anterior estaba desarrollada hasta este nivel. El resto de la planta no se descoronó, probablemente por su mejor estado de conservación o por tratarse de otra propiedad, lo que ha propiciado la conservación de restos de la supuesta torre comentada.
El adosado de construcciones
Son edificaciones que se han ido incorporando progresivamente con invasión del espacio del patio de armas en el frente sur, conservando los paramentos del semisótano, éste construido adelantado respecto al recinto anterior – siglo XII – durante los siglos XVI-XVII y desarrollado en el propio semisótano, más otra planta alzada nivelando alero con la edificación de levante y machón de sillares de poniente, eliminado en la demolición de 1980. Entre ambos extremos se reedificaron construcciones, probablemente paralelas al recrecido del aprovechamiento bajo cubierta del ala este en los siglos XVIII o siguientes, basado en las fotografías retrospectivas que se adjuntan.
Entre esta edificación adelantada y el lienzo oeste se añadió otra construcción, utilizando como núcleo de escalera la propia torre conservada y restaurada, con elementos constructivos ricos y representativos: pilar moldurado y probablemente reutilizado, pilar de sección octogonal central, ménsula de madera moldurada y decorada en bajorrelieves policromada, etc.
Fuera del recinto amurallado, junto a la puerta de acceso se halla un volumen sin valor apoyado a la muralla destinado a establo y conectado a la vivienda por hueco practicado en el muro. Se observan sillares con abundantes inscripciones de canteros que piezas de recuperación.
En la vertiente este, fuera de la ordenación del castillo, próxima a la depresión topográfica, existía una construcción adosada hoy destruida y tan sólo se aprecia el arranque parcial de cimientos.
Entre el castillo y la iglesia, ya en el extremo este del conjunto y sobre el declive de levante existen restos de edificación para paso entre ambos monumentos.
Actuaciones recientes
En 1980 se redactó un proyecto “Obras de restauración en el Castillo de Novales” por los arquitectos A. Abasolo y J. De Antonio por encargo de la Dirección General del Patrimonio Artístico, Archivos y Museos, referido a la demolición de la última planta de parte de la edificación al este, demolición de dos plantas manteniendo el semisótano en el frente de la edificación al sur, recalce parcial de su mogote en la esquina oeste y restitución de la base de la torre y arranque de paramentos contiguos.
En 1998 se elabora un proyecto “Restauración Torre del Homenaje del Castillo de Novales” por el arquitecto J.B. Estrada Montanuy que incluye el derribo de las edificaciones contiguas por riesgo de desprendimiento que arrastra a parte de la torre, realizado en varias anualidades.
También se ha eliminado recientemente el depósito acumulador para abastecimiento de agua a la población resultando relleno de escombros su foso.